Fernando Ibáñez: “Se acabó lo de todo para el cliente, pero sin el cliente”

Opinión

23 enero 2016

Ética Patrimonios, una de las empresas de asesoramiento financiero independiente con más solera de la ‘City’ valenciana, ha cumplido trece años.

Aunque recibió la pertinente autorización como EAFI por parte de la CNMV a finales de julio de 2010, Ética vio la luz en el año 2000 de la mano de Francisco Álvarez -actualmente director general de Economía, Emprendimiento y Cooperativismo de la Generalitat Valenciana- y Fernando Ibáñez, vicepresidente de ASEAFI.

Esta pasada primavera Ética Patrimonios emprendió un nuevo rumbo con la transmisión de la participación de Álvarez a Ibáñez, que a continuación analiza el pasado, presente y futuro de esta EAFI en un momento clave para el devenir de estas sociedades con la implantación de la Directiva Europea MiFIDII.

-¿Qué balance hace de estos 13 años
Evidentemente, muy positivo. Nuestra misión empresarial que definimos entonces se ha cumplido y consolidado: que inversores y ahorradores puedan contar con un asesoramiento alineado con sus intereses y basado en estrictos valores éticos. Si miramos a nuestro sector, comprobaremos que ya no hay ninguna entidad financiera o de asesoramiento que no haga gala de su responsabilidad social y valores de modo público, algo a lo que no se prestaba ninguna atención en 2003. Afortunadamente, no sólo para nosotros sino para el sistema financiero en general, la crisis ha puesto de manifiesto que nuestra visión era correcta: es posible ser responsable y rentable sin renunciar a los valores humanos ni a un servicio de calidad. La etapa de ‘todo para el cliente, pero sin el cliente’ ha terminado en el sector financiero. Respecto a nuestra evolución como empresa, no olvidamos nuestros duros inicios en aquella época como pioneros del asesoramiento independiente, cuando las EAFI ni siquiera existían y los bancos nos echaban al presentarnos para asesorar conjuntamente a sus clientes. Hoy todo ha cambiado y son las entidades financieras las que muestran interés por trabajar con las EAFI.

-¿Cómo encara el futuro Ética Patrimonios EAFI?
Nos gusta pensar que ‘el futuro vuelve a ser lo que era’, es decir, que las perspectivas que definimos hace unos meses –y que recogió Valencia Plaza– para esta nueva etapa están siendo confirmadas y superadas. El plan estratégico que iniciamos en 2015 se encuentra muy avanzado, con el objetivo de superar las expectativas de nuestros clientes, tanto particulares como empresas. Esto incluye nuestro brazo inmobiliario Triangle Real Estate, una nueva sociedad de capital riesgo que invertirá en empresas rentables y responsables de toda España; la plataforma de crowdlending Circulantis -que acaba de superar los 3 millones de euros de financiación para pymes-; y nuestra última área de actividad que ha arrancado con mucha fuerza: la implantación y medición de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Economía del Bien Común (EBC) para empresas.

-¿Y en la gestión patrimonial?
-En nuestra área de gestión patrimonial y dentro de nuestro servicio é-360º, la diversificación de nuestras carteras de inversión y la inclusión de activos innovadores están permitiendo a nuestros clientes superar con éxito la actual volatilidad de los mercados, alcanzando en 2015 una rentabilidad media del 5,5% con una volatilidad menor del 1,5% y con excelentes perspectivas para 2016. En resumen, estamos muy ilusionados con nuestro proyecto empresarial, fiel reflejo del excelente equipo que forma Ética compuesto por profesionales experimentados en sus áreas de especialización, pero sobre todo maravillosas personas comprometidas con nuestros valores. Hoy ya somos 13 personas entre empleados y colaboradores, pero llegaremos como mínimo a 15 en los próximos meses.

-¿Se han planteado convertirse en una agencia de valores como están haciendo algunas EAFIs?
Es una buena pregunta, y una cuestión que hemos analizado en profundidad el año pasado. Entendemos esta decisión que han tomado algunos colegas, pues si analizamos su perfil se trata de EAFI cuya actividad principal es el asesoramiento de vehículos de inversión colectiva: fondos de inversión y sicavs. En este sentido, es natural su movimiento hacia agencia de valores con el objetivo de tener la independencia de distribución que necesitan. En Ética, aunque también asesoramos vehículos de inversión, nuestro modelo empresarial es diferente. Por tanto, estamos muy cómodos con la figura EAFI, que nos permite la independencia de asesoramiento que necesitamos y que se va a ver reforzada con la llegada de la Directiva Europea MiFID II en 2018.

-¿Por qué sigue habiendo apenas una decena de EAFI en la CV y solo cerca de 150 en toda España
Es cierto que parecen pocas si las comparamos con otros países como Reino Unido, Francia o incluso Italia, pero también hay grandes diferencias respecto a estos mercados. En primer lugar, las EAFIs somos figuras recientes en España, pues nacemos fruto de la transposición de MiFID I en 2010, aunque ya existían pioneros del asesoramiento independiente desde mucho antes, como es nuestro caso. En otros países europeos, la cultura del asesoramiento independiente es centenaria y la mayor parte de los ahorradores trabaja a través de una EAFI y no directamente con el banco. Por tanto, todavía somos muy desconocidos para los ahorradores, no existiendo una ‘marca’ potente que pueda competir con los bancos tradicionales y su capacidad de marketing.

-¿Y en segundo lugar?
-España es un país muy bancarizado con una cultura financiera muy baja. Tradicionalmente, el ahorrador español confía en su banco y no está acostumbrado a pagar directamente por el asesoramiento, prefiriendo que el banco le cobre implícitamente a través de los productos que contrata, ya de manera consciente o inconsciente. Esperamos que esta cultura comience a cambiar, fruto de las malas prácticas durante la crisis que han puesto de manifiesto conflictos de interés y abierto los ojos a muchos inversores. MiFID II, además, va a obligar a mayores niveles de transparencia e independencia, lo que va a acelerar este proceso.

-¿Qué le va a suponer a la industria de las EAFIs la MiFID II?
Como decía, la MiFID II refuerza el modelo del asesoramiento independiente, pues exige a las entidades informar a los clientes sobre sus fuentes de ingresos. De este modo, además de que los ahorradores van a conocer que el asesoramiento no es gratis y cuánto cuesta, para poder llamarse independiente se tendrá que cobrar exclusivamente del cliente, renunciando a las retrocesiones comerciales de bancos y gestoras por la venta de sus productos. Las EAFIs estamos muy cómodas con estas medidas, pues la mayoría trabajamos desde hace años mediante el  cobro directo por asesoramiento. No obstante, en España no existe esta cultura y va a costar implantarla, sobre todo por la resistencia frontal de la banca, que les supone renunciar a unos ingresos de 1.800 millones de euros al año por retrocesiones sólo de los fondos de inversión que comercializan. Por otro lado, analizando el caso británico que ya prohibió las retrocesiones en 2013, la caída de ingresos por esta medida y el incremento de los costes regulatorios provocaron que un segmento de los ahorradores se quedaran sin asesor, al no poder asumir sus crecientes honorarios. Esta subida de costes también ha elevado el volumen asesorado para alcanzar el punto de equilibrio empresarial, por lo que hemos asistido a fusiones y adquisiciones entre EAFI británicas con este objetivo.

-¿Sigue habiendo mucho intrusismo en el asesoramiento financiero independiente?
No sólo sigue existiendo intrusismo en España, sino que tememos que se incremente si no se toman medidas. Debido a los costes regulatorios y la mayor exigencia de requisitos que supone MiFID II, los ilegales se encuentran con nuevos desincentivos para registrarse en la CNMV, en caso de que tengan intención de hacerlo. Por supuesto, todo esto ocurre por la total impunidad con la que realizan su trabajo, pues entendemos que la CNMV no cuenta con los recursos necesarios para perseguir esta masiva competencia desleal. Por otra parte, las entidades financieras y gestoras no están siendo suficientemente estrictas a la hora de seleccionar sus colaboradores. De hecho, nos encontramos con empresas y autónomos no regulados asesorando abiertamente SICAV y Fondos de Inversión comercializados por entidades de primer nivel. Para cerrar el círculo vicioso, de nuevo el desconocimiento y la falta de exigencia de los ahorradores hacia la regulación y certificación de sus asesores dificultan la profesionalización del sector.

-¿Tan grande es el problema?
Para que los lectores se hagan idea de la dimensión del problema, desde ASEAFI hemos detectado en nuestro país más de 1.800 empresas y autónomos ilegales que ofrecen asesoramiento en materia de inversión, a través de una simple búsqueda en internet. Hay casos tragicómicos en los que una EAFI tiene que convivir con asesores ilegales en puertas contiguas de su rellano, a pesar de haberlos denunciado de modo reiterado. Por supuesto, el ahorrador es libre, pero cuando tengo un problema de salud prefiero acudir a un médico titulado y registrado en el Colegio de Médicos, no al curandero de la esquina, con el debido respeto.

-¿Percibe que de un tiempo a esta parte -a la vista de los casos de preferentes y subordinadas, por ejemplo- el ahorrador contemple más la posibilidad de pagar por recibir asesoramiento como lo hace cuando va al abogado?
Son dos cuestiones distintas. La mala praxis en la distribución de productos de inversión ha generado una gran desconfianza en los clientes bancarios. No obstante, hay datos sorprendentes, como por ejemplo que sólo el 20% de los afectados por preferentes y acciones de un banco nacional han cambiado de entidad. ¿Las razones? Proximidad, comodidad y la conciencia de que todos los bancos son igual de malos. En resumen, el ahorrador tradicional ha perdido la confianza en sus asesores tradicionales, pero desconoce que existen alternativas como las EAFI.

¿Y por pagar por el asesoramiento?
Sobre pagar por asesoramiento, supone un profundo cambio de cultura que va a llevar tiempo. Para empezar, cuando no pagamos por algo no le damos ningún valor. Como consecuencia, los inversores tienen asumido que el análisis y asesoramiento financiero es gratis y no están dispuestos a pagar por ello. ¿Cuál es el problema? Pues que el asesoramiento sí tiene coste para la entidad y lo pagamos todos, pero se cobra a través de la comisión del producto que compramos y no nos enteramos. Fíjense hasta qué punto pensamos que los bancos son gratis, que reaccionamos automáticamente cuando nos cargan una comisión en la cuenta (tarjetas, transferencias, etc.) pero nos da igual que nos cobren un 2% por contratar un fondo garantizado.

-Por último, ¿qué representa la figura de la ASEAFI donde usted es vicepresidente?
-ASEAFI es la asociación española de EAFI, es decir, las empresas de asesoramiento financiero registradas y supervisadas por la CNMV. Hoy en día contamos entre nuestros socios con más del 60% de EAFI, suponiendo el 80% del volumen total asesorado. Nuestro objetivo principal es representar los intereses de nuestros asociados en el sector financiero, colaborando con la CNMV para crear el necesario marco de protección y seguridad para los clientes. Nuestros socios están obligados a firmar un código ético en este sentido, por lo que somos muy conscientes de la responsabilidad de nuestro trabajo y de nuestra exigencia de profesionalidad y honorabilidad. Desde 2015, con la entrada de la nueva junta directiva, nos hemos fijado como objetivo la divulgación y el conocimiento de la figura EAFI, para lo que contamos con una agencia de medios especializada que nos está ayudando a transmitir el valor añadido del asesoramiento independiente.

Fuente: Valencia plaza – Articulo original