diciembre 12, 2018

El entorno bursátil invita a dirigir la mirada hacia activos no convencionales

12/12/2018 – VALÈNCIA. La situación en las bolsas sigue siendo complicada.La tormenta remitirá, sin duda, pero la pregunta es cuándo.
Uno de los principales problemas a la que se enfrentan los mercados es que los activos cotizados cada vez están más correlacionados entre ellos y es difícil encontrar diferenciación al no ser que apuestes por un pequeño puñado de empresas que logran comportarse distinto al resto.
A este efecto tiene mucho sentido mirar de vez en cuando ‘fuera de la caja’ (out of the box) y sopesar los activos no convencionales. Lo que cuenta en este tipo de inversión no es tanto lo que los demás estarían dispuestos a pagar en cada momento por este activo (cotización) sino la capacidad de cumplir con las condiciones acordadas a su vencimiento.

Existen algunas alternativas de inversión interesantes en la inversión no tradicional. Para el inversor particular lo más sencillo son alternativas dentro del mundo del factoring o los descuentos de pagarés.

En ambos casos se invierte en ‘economía real’, es decir, que tanto en facturas como pagarés el inversor adelanta circulante a las empresas a cambio de un descuento que a su vez se convierte en el beneficio de la inversión.

El compromiso medio para una tal inversión hasta su vencimiento es de entre 2-4 meses. El nominal no cotiza porque no existe un mercado oficial y a vencimiento se renueva en busca de un nuevo compromiso.

En todo caso es preferible ir de la mano de un asesor financiero cualificado, ya que es imprescindible que se analice bien la solvencia de las empresas que actúan de contrapartida a los compromisos adquiridos. La disponibilidad del dinero la puedes tener en cada vencimiento y en caso de factoring existe la posibilidad de obtener una garantía por parte de Crédito y Caución para el riesgo de impago en caso de concurso de una empresa no cumplidora.

Luego otro tema muy interesante son los préstamos a un grupo de empresas bien seleccionadas. Solo existen algunas pocas gestoras de fondos que se dedican a ello. Las que lo hacen bien destacan por seleccionar bien las empresas a las que se presta y buscan fórmulas de menor liquidez y escaso mercado público. De costumbre mantienen un mecanismo permanente para poder dar liquidez en 30-60 días en caso de necesidad de un inversor y sin tener que descomponer la estructura de préstamos establecida. Una inversión al fin que no debería estar tan expuesta a la volatilidad del mercado al no tener un mercado público oficial.

Algo parecido pero más para el inversor sofisticado son los préstamos empresariales sindicados a muy largo plazo. Es un nicho muy rentable, con fuerte demanda y que ha quedado algo descubierto por parte de las entidades financieras debido a que la nueva regulación obliga a un cupo máximo a tener en balance. La consecuencia es que tenemos nuevos actores, entre ellos gestoras de fondos, que han cubierto el hueco que había quedado huérfano.


La buena solvencia en estos préstamos, el plazo largo (6-10 años) y la poca liquidez durante el periodo de inversión se traduce en una relación de rentabilidad/riesgo inmejorable. Es inversión bajo el concepto de capital privado (private equity) y no existe mercado oficial. Es decir que prima la certeza de que a vencimiento las condiciones del préstamo se cumplan y no tanto lo que los demás estarían dispuesto a pagar por el activo durante la vida del mismo.

Como último cabría mencionar una inversión que ha ido abriendo mercado en los últimos 10 años, sobre todo en EE UU. Para los inversores algo más sofisticados existe la posibilidad de invertir en el descuento de primas de seguros de vida a particulares en Estados Unidos. Allí casi todo individual establece durante algún momento de su vida un seguro de vida. Cada vez existen más asegurados que prefieren disfrutar durante la vida al menos de parte de la prima establecida por fallecimiento. Pues es a lo que se dedican los fondos que invierten en esto: en anticipar la prima del seguro de vida sin tener que esperar al fallecimiento que da derecho a ello.

Tablas actuariales

Cuando el fondo anticipa una prima de seguro de vida se aplica un descuento importante y todos los derechos y obligaciones de la póliza se ceden al fondo. En el momento del fallecimiento del tomador es el fondo quien cobra la prima estipulada en la póliza y la diferencia entre esta prima y el capital adelantado (más el coste de las primas anuales del seguro) es lo que se traduce a beneficio. Para saber el descuento que habría que aplicar en cada caso se utilizan tablas actuariales y se tiene en cuenta la esperanza de vida en cada momento para cada caso.

No son cálculos exactos por supuesto pero ayudan a enfocar los descuentos aplicados hacia su mayor probabilidad para que en conjunto el margen en beneficio sea el que se busca para el inversor final. Tampoco es un activo que cotiza en un mercado público y el valor de una póliza desde luego no se verá lastrado por lo que quieren discutir Trump y los chinos, ni depende del presupuesto de Italia. Solo ver que en meses complicados como octubre y noviembre este tipo de inversión ha sabido sumar valor (+2,5%) y no al revés como ha ocurrido en el caso de la renta variable y la renta fija.

Christian Dürr es responsable Asesoramiento Patrimonial en Ética Patrimonios EAFI

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